Entre esos tantos "otros" hace un tiempo le hice una nota en la radio al Dr Pintos... y el decía: "Vivimos una sociedad verdaderamente gerofóbica". El rechazo a la vejez hace que no veamos la realidad y el potencial de esa etapa de la vida. La Tercera o Cuarta Edad, las personas que por su cronología se encuentran en esta etapa son como una Teta en etapa de amamantamiento, sino lo hace enferma. Ellos si no DAN, si no le damos la posibilidad de dar, si no creemos en ellos, se secan...Por otro lado, continuaba Pintos, un adulto mayor que entra en un geriátrico sus posibilidades de seguir viviendo bajan un 30%. Eso si, continúa Pintos, cuando se habla en los medios de ciertos personajes y se quiere valorizar "sus años", se lo tilda de "hombre sexy", como si el sexo fuese sólo terreno exclusivo de los jóvenes."
¿Somos una Sociedad Gerofóbica, cómo asegura el Dr. Pintos?
Tal vez, como sociedad, vemos solo una parte de la "adultez en la vida": Nuestro envoltorio. Es cierto que en los medios, esta la deuda pendiente de romper el patron social; "Jubilado" para insertarlo en el momento que vivimos, disociado por cierto: Para el campo laboral un hombre de 50 años es grande, y por otro lado es deseado, si tiene la posibilidad de tener valores agregados como; dinero y poder...
Y si empezamos a disfrutar de esa TETA, que tan bien utiliza como imagen Pintos?. Entonces, tengo que hablarte de Irene Spanier (foto), la heroina que salvo a 300 niños del nazismo, que solo tenía 21 años cuando la llevaron al campo de Drancy, conocido como la antesala de Auschwitz en la París ocupada por los nazis. Escapó y, se sumó a la WIZO, una red clandestina que tenía como principal objetivo rescatar a los niños judíos de las garras nazis. Hoy, con sus 90 años, es un testimonio de VIDA en escuelas secundarias.
Cuando los alumnos le preguntan por la palabra miedo, ella responde: Miedo? Miedo? Como iba a tenerlo si tenía como principal objetivo rescatar a los niños judíos del fatal destino en los campos. Los ojos de los adolescentes despiden la adrelina de la vivencia. Los alumnos se quedan maravillados, extasiados escuchando su historia. La Teta sigue amamantando y narra con una postura vivencial ."Los alemanes iban a la mañana muy temprano para llevar a la gente al campo de concentración. Los chicos estaban en la escuela. El problema era cuando los chicos volvían a casa y encontraban el departamento sellado y nada. No había papá ni mamá. Eran chicos de cuatro años en adelante. Los más grandes tenían 12. Se quedaban llorando en la calle. La organización se arreglaba para tener la lista de los que habían arrestado a la mañana con la dirección y mandaba a los jóvenes para recoger a esos chicos". Remata, casi recordando a cada niño en su rostro "Los chicos estaban en un estado... No se puede ni decir. Un chiquito que de un día a otro no tiene más hogar ni padres está perdido mentalmente. Eran tan corajudos, tan chiquititos. Era increíble cómo obedecían, cómo sentían el peligro. A los tres años, el sentimiento de defensa de la vida estaba ahí"
Como imaginaran la historia no es un tema que los adolescentes eligen, pero si aprecian la historia humanizada. Creo que en esta vivencia las generaciones se encuentran. Se necesitan. De la misma manera que la leche materna no puede ser reemplazada con el avance de la ciencia, tampoco la riqueza de intercambios entre los jovenes y los adultos mayores. Cuando nos daremos cuenta? Cuando entenderemos que un cuento narrado por un abuelo es magia en estado puro.
Casi como ver el ciclo de la vida en la forma mas sencilla: La vida misma, no?
Dejo de tomar la " Teta y voy a Disfrutar del arte, que no es para nada patriminio de la rebeldia de los jovenes ni de la creatividad de los niños. Así lo confirma, en mi querido Rosario, el gran arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, que a los 102 años proyectó un magistral auditorio cubierto con 2.500 butacas y una explanada al aire libre para 30 mil espectadores sobre la ribera rosarina. Maravilla sólo comparable con la Opera de Sydney y cuya edificación demandará tres años.
Con su bella seguridad profesional que otorgan los años y no la mirada aduladora que solo genera "egos" insoportables, dijo: “Mientras existan la desigualdad, la degradación social y el hambre, habrá violencia”, enfatiza, consciente de lo que expresa. Niemeyer odia tanto el capitalismo como el ángulo recto, porque “ofende al espacio, pues de curvas es de lo que está hecho el universo”.
Es uno de los arquitectos más prolíficos y reconocidos del planeta, con obras en los cinco continentes. Leyenda viva de la arquitectura mundial del siglo XX.
Niemeyer, con sus 102 años, sigue trabajando y proyectando cada día....
Te lo dije, ver el Ciclo de la Vida, es tomarse el tiempo de asumirse como persona sin mirar el envoltorio, eso si hay que tomarse el tiempo de escuchar........cosa que no abunda en estos tiempos....
Fonte: http://www.tercertiemporadio.com.ar/suple/2010_10/index.htm#sara