Reflexionar es fomentar el pensamiento propio y el compartido. Es tener una visión de los eventos cotidianos de nuestra vida, que nos permite comprenderlos en una forma y dimensión diferentes.
La percepción es un componente indispensable en el proceso creativo, si la consideramos no como “mirar”, sino como “ver’ y, profundizando más en este concepto en “ver viendo y ‘ver viéndo-se’.
La percepción no puede limitarse a lo que los ojos registran del mundo exterior, un acto perceptual no se da nunca aislado, es solo la fase más reciente de una corriente de innumerables actos similares, llevados a cabo en el pasado y sobrevivientes en la memoria.
Esta realidad supone actitudes diferentes en cada cultura y en cada individuo. Como indicaba un antiguo sabio, “el hombre sólo sabe lo que descubre, el resto lo conoce y mal”, por esto es que debemos tratar de favorecer los procesos de aprendizaje que emanen del ‘descubrir’ de cada individuo.
El proceso creador se establece en el compromiso “no deseado’ entre la integridad individual y el acontecer de los hechos de los mundos externo e interno. Recogiendo expresiones provenientes del arte, Matisse pintor famoso, afirmaba que “crear es expresar lo que se tiene dentro de sí”.
El individuo creador se caracteriza por la persistencia de sus motivaciones y por la intensidad de los motivos que lo llevan a superar los obstáculos y a vencer las barreras que se le oponen.
La percepción, lejos de ser una mera colectora de información sobre cualidades, objetos y acontecimientos particulares, se centra en la captación de generalidades. Mediante el suministro de imágenes, de clases de cualidades, clases de objetos y clases de acontecimientos, la percepción procura los cimientos de la formación de conceptos en el individuo creador.
La mente humana, cuyo alcance va más allá de los estímulos recibidos por los sentidos directa y momentáneamente, opera con el vasto caudal de imágenes accesibles a través de la memoria y organiza la experiencia total de una vida en un sistema de conceptos. Los mecanismos del pensamiento mediante los cuales la mente manipula estos conceptos operan en la percepción directa, pero también en la interacción entre la percepción directa y la experiencia almacenada en la memoria, como así también en la imaginación de toda persona que tenga “problemas in mente”.
La memoria es la facultad o la capacidad encargada de registrar la información, fijarla y restituirla, es el estado estable de un sistema complejo, con muchos componentes que actúan entre sí, consecuencia de un estímulo o conjunto de estímulos.
Respecto de los tipos de memoria existen muchas teorías, comenzando por aquellas que sostienen que no hay una memoria sino memorias, definiremos de manera sencilla a la de corto plazo o inmediata, o de trabajo (es transitoria y dura pocos minutos, es la que se utiliza para recordar un número de TE solo para marcarlo, la de largo plazo o secundaria (se la considera permanente, y su duración puede ser de días, meses o años) e incluye a la explícita, que tiene que ver con conocimientos, por ejemplo de idiomas, de ubicación de las cosas en el espacio y la implícita, que es una memoria de aprendizaje de habilidades motoras, de acción, implica evocar un recuerdo por medio de un estímulo igual o semejante con él.
Por último, la memoria sensorial o animal que registra los multiestímulos sensoriales visuales, auditivos y kinéticos, durante un tiempo estimado e milisegundos, de esto fue ejemplo el taller realizado sobre los sonidos.
Existen técnicas para desarrollar la creatividad y la memoria, entre ellas los talleres de estimulación y entrenamiento de los distintos aspectos de la memoria, y los talleres de reflexión entre otros, que posibilitan un espacio para continuar recreando los aspectos mencionados, tomando en cuenta a la memoria biográfica, relacionada con la identidad (conjunto de recuerdos que una persona tiene de acontecimientos, de situaciones y experiencias de su vida pasada), teniendo en cuenta que la identidad es el conjunto de particularidades y circunstancias que distinguen a una persona de todas las demás.
La comunicación, es transmitir algo, estar en relación con, la percepción, como el reconocimiento inmediato de algo a través de los sentidos, vista y audición son los que más repercuten a medida que pasan los años, la atención y la concentración, es la aplicación selectiva de la conciencia a un estímulo u objeto determinados, que quedan destacados en el campo mental, son frecuentes las fallas mnésicas por una deficiente calidad de la atención y la concentración, la imaginación, es la facultad de tener presente en la mente la imagen de algo que en el momento se encuentra fuera del alcance de los sentidos, la fluidez verbal, capacidad de recordar palabras escritas o pronunciadas, y la reminiscencia, es la expresión verbal del recuerdo de hechos de la vida pasada, generalmente vivenciados con un matiz placentero.
Las funciones mencionadas son las que acrecentamos y sostenemos a la largo de la vida, y hoy que podemos encontrarnos desde el lugar del espacio y el tiempo libre, estos talleres son pensados como una gimnasia o jogging mental, con el objeto de enriquecer lo social, lo cultural y lo pensado por cada uno de nosotros poseedores de un riquísimo caudal en lo vivido y que podemos transferirlo transformándonos en historias vivientes.
Y parafraseando a Jean Paul Sartre: “Los estímulos conocidos del hoy, serán la puerta para los descubrimientos de la mente del mañana”.
Es el momento de inventar e inventarse creativamente un nuevo lugar en el mundo, descubriendo sensaciones y espacios, logros y dificultades diferentes. Nuestra propuesta se relaciona con que al llegar a este momento de la vida, en el que ciertos ideales pudieron haberse cumplido, aparece la posibilidad de elegir algo nuevo.
En este ciclo vital de vida reaparecen nuevos requerimientos, que hacen que la reorientación personal se transforme en algo indispensable, las búsquedas personales asociadas a los del ocio productivo, encuentran nuevas formas de expresión en relación con las circunstancias por las que se está pasando. La búsqueda es el aprender a lo largo de la vida “life long training”, entendido como un aprendizaje que se realiza a lo largo de toda la vida, sin refugiarse específicamente en los recuerdos, sino en una construcción individual y colectiva del tiempo.
Por esto es que debemos tomar una actitud decidida frente a las múltiples actividades en cada momento de la vida, con el objeto de pensar en espacios en donde poder reanudar proyectos que tengan relación con el permitirse disfrutar sin presiones ni obligaciones más que los que la tarea y el grupo determinen, considerando a este nuevo espacio como una prolongación de la vida social, cultural, intelectual y lúdica.
*Lic. en Psicología Clínica (UBA), PsicoGerontóloga Universitaria (UBA y Univ. Autónoma de Catalunya). Especialista en Tratamiento de Deterioros Cognitivos (Ctro. de Terapias Cognitivas), Coordinadora Talleres de Memoria (OMINT). Posgraduada en Resolución de Conflictos Familiares e Institucionales (UBA), Directora Programa PROTEGER (GCBA). Profesora de Grado y Posgrado en Psicogerontología (Univ. Maimónides). Secretaria General de AGA (Asoc. Geront. Argentina). Autora de numerosos artículos en libros, medios gráficos y orales, sobre procesos de mediana edad y envejecimiento. E-mail: lbottini@interar.com.ar;laurairene.bottini@gmail.com
Fonte: Enviado por: Dr. Félix Nallim en Marzo 19/3/2008. Disponível em:
http://www.artelog.com.ar/gerontogeriatria/archives/2008/03/_aque_nos_ocurr.html#more